Archivos de la categoría ‘Bangkok’

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Chan Chan, Chiang Mai!

enero 29, 2009

bang-chianChiang Mai es la ciudad más grande del norte de Tailandia. La idea fue coger un vuelo desde Bangkok y plantarnos, cual bananas, en esta ciudad.Al día siguiente, teníamos pensado hacer una ruta por las selvas que quedan al norte de la urbe, cerca de Laos o de Myanmar (Birmania).

A primera hora de la mañana, despertador, caras malas y hacia el aeropuerto!. Nos despedimos de Bangkok y cogimos un taxi para llegar al aeródromo. Qué fuerte el aeropuerto de Bangkok!: órden, limpieza, control, puntualidad…creo que es uno de los p1010413mejores aeropuertos que he estado. Nuestro vuelo de Air Bangkok ya partía hacia Chiang Mai y, después de hacer media cabezada, ya estábamos en la ciudad.

Qué ciudad tan diferente a Bangkok! Hay muchos turistas, las calles son muyp1010429 anchas y espaciosas y todo está lleno de bares, pubs, restaurantes y servicios (papelerías, bancos..). También está plagado de tuk tuks (como en Bangkok) y lo más llamativo es que hay muchísimas motos arriba y abajo.

Llegamos al MD House, que era nuestro hostal para una noche y nos acomodamos. Estábamos tan cómodos como cansados y no pudimos conp1010425 nuestras almas: nos durmimos como tres horas y nos levantamos un poco sobresaltados porque teníamos que ir a coger alguna excursión para ir a la selva mañana. – “Come on”, decía Aaron mientras se ponía los pantalones.

Ir a la selva y a las montañas no es fácil. Se tiene que ir acompañado por un guía y te tienes que registrar en la policía turística para que te tengan como “enselvado” durante unos días. Finalmente, después de haber estado p1010435mirando varias excursiones, cogimos el paquete completo. Estábamos tan contentos con la experiencia que nos traería la excursión que decidimos ir al Starbacks Cuafi a celebrarlo con una cheesecake y un capuccino!p1010440

Ahogadas ya las alegrías en un café occidental, fuimos a ver algunos templos por la noche y todos muy bonitos e iluminados: monjes, budas, grandes estatuas, incienso y pp1010457az. Empezó a oscurecer, me comí una sopa con algas y nos fuimos a dormir pronto: mañana sería un gran día.

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Templos, trenes y tigres

enero 28, 2009

bang1Hemos decidido pasar el día de hoy dando un tour por las afueras de Bangkok. Por la mañana, sobre las 6 más o menos, teníamos una furgoneta delante del hostal. La mañana estaba tranquila pero los mercados ya se empezaban a instalar y Bangkok iba despertando poco a poco.

Fuimos saliendo de la ciudad hacia el norte y, con solo arrancar nos dormimos ya que llevábamos un cansancio para parar un tren. Aaron bajó en un área de servicio y compró cafés frescos enlatados, Víctor seguía durmiendo y yo intentaba acomodarme en una especie de almohada sucia que había encontrado en el suelo del vehículo.

p1010289En la primera parada del día ya había salido el sol y nos paramos delante del puente del río Kwai , construido por los japoneses durante la segunda guerra mundial. La escena del puente con el río y las casas de madera de alrededor daban al lugar un encanto muy especial. Al lado, había un pequeño museo y, de vez en cuando, nos íbamos encontrando iguanas, zarigüellas y animales variosp10102872 p1010330por nuestro camino. Nos quedamos ahí un rato y, avanzando un poco más, tomamos el Tren de la Muerte. Este tren pasa por varios poblados de la región y es una pasada: es totalmente de madera y las vistas que se pueden observar son increíbles ya que pasa por las montañas de p1010326alrededor del río. Nos bajamos en una pequeña estación que estaba a pie de caudal y ahí, sobre las 12, llegamos a unp1010351 merendero que se encontraba en el río pero se accedía a través de unas tablas. Nos tomamos el menú ACAGAR: Arroz, coco, acelgas, güevos, achicoria y rábanos.

Cuando acabamos, nos sentamos en las tablas con los pies en el agua para relajarnos y “pair” la comida tailandesa que, dentro del país, es más difícil de digerir. Al cabo de unos minutos, cuando mis pies ya estaban llenos dep1010357 sanguijuelas golosas, un coche nos vino a buscar para llevarnos al templo de los tigres, conducido por los monjes. En ese momento se me ocurrió un trabalenguas: “Tú eres monja y haces postres, yo soy monje y tengo tigres, tengo tantos tigres negros, como tú tantas varices”. J

Y nada…después de cruzar la verneda, fuimos llegando a una especie de área montañosa la cual acababa con un pequeño parque natural. La sorpresa fue la temperatura al salir del vehículo: unos 40 grados. Algo muy fuerte me vino a la mente en ese momento: hacía un mes más o menos, en la cola de ese museo de San Petersburgo estábamos a 60 grados menos! 60! Qué fuerte cómo cambian las cosas de un sitio a otro, eh!

Entramos en el parque y unas preciosas fieras estaban esperándonos en su hora de siesta para ser alabadas por nosotros. En primer lugar no podíamos llevar nada rojo o naranja, ni mochilas ni cosas que exaltaran a los tigres.p1010376 Luego, venía un monitor, te cogía de la mano y te daba consejos para tocar a los animales sin molestarlos e incluso cogerles la cabeza y jugar con ellos. Estuvimos un ratito con los tigres pero, como soy reacio a los felinos, tampoco les puse las manos en la boca ni nada de eso. Después vimos a los chiquitines que estaban p1010382en la parte infantil y, más tarde, nos acercamos a ver qué más animales había por ahí sueltos: pavos reales, gorrinos, vaquinas, búfalos, gacelas…¡vaya diferencia de esto a un zoo! Esto es otra cosa…

Salimos muy contentos de este templo y tomamos la furgoneta rumbo a Bangkok de nuevo. Otra vez la sensación de excursión volvía a aparecer: calor, mejillas coloradas, sueño tonto, sudores por el cuello…Llegamos hechos polvo y, esta noche ya no nos apetecía más comida asiática despuésp1010398 del menú del día. Hicimos las maletas porque mañana nos vamos a la selva con los elefantes unos día: no me imagino cómo será…dios mio!! –“Hard Rock?” – dijo Aaron esperando mi “of course”. Y, por supuesto, fuimos a un concierto que se hacía esa noche en el restaurante y a comernos unas hamburguesas que, cuando se cogen con hambre, sientan…¡uy como sientan!

en la selva no hay internet, iré escribiendo y, en cuando pueda lo subiré todo!! :-)

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El año nuevo chino

enero 26, 2009

bang1Nuestros estómagos ya estaban llenos para el día de hoy. Teníamos las pilas cargadas para visitar Bangkok a lo grande. Un desayuno repleto de zumos de naranja y huevos duros y, sin pensárnoslo, dirección al río. Yo ya empezaba a sudar conformep1010203 salía a la calle pero, con tanta gente y todo tan diferente, el calor se convertía en parte de la experiencia.

Como había muchos barcos que se utilizan como transporte público, a parte p1010211del metro, cogimos un ticket para todo el día. Salimos desde el centro de la ciudad, donde están todos los hoteles de lujo y, desde ahí, fuimos yendo hacia las afueras de la ciudad para hacernos una idea de cómo era.

Y si el centro ya es bastante sorprendente, las afueras aún lo son más. El bote va haciendo paradas por el río y va pasando por diferentes puntos de la ciudad. Todo son casas bajas bañadas por el agua y hay muchísima vegetación en todos los sitios. La primera estación era evidente: Chinatown.

p1010225El ambiente festivo que se vivía en este barrio era de lujo: todo el mundo comiendo y tomando todo tipo de productos por la calle; la gente vestía de rojo para traer fortuna y buenp1010229a suerte a lo largo del año; cámaras de televisión, los templos llenos de creyentes…parecía el domingo de ramos de Bangkok. Nosotros, nos unimos a la celebración y nos compramos camisetas, gafas de sol, helados, de todo…

p1010249Volvimos de nuevo al barco para ir ascendiendo por la ría y nos bajamos en el Palacio Real, que estaba a unas 6 ó 7 paradas de Chinatown. Allí vimos más templos, más budas y nos tomamos un curry verde con Coca Cola. Y, gracias que pedí el refresco porque no lo pudimos terminar por lo que picaba…y, si digo que picaba, es que picaba de mala manera. Nos metimos por zonas con restaurantes, mucho humo, niños jugando y, poco a poco, fue atardeciendo. A esa hora, con el sol rozando el río, cruzamos a ver el Wat Arun (Templo delp1010251 Amanecer) donde está el buda estirado más grande del mundo. Era una imagen tan tranquila: el río estaba muy quieto, sólo había monjes andando por la zona y la noche ya traía una brisa muy agradable. Con todas las caminatas acabamos medio muertos y, con el barquito, llegamos cerca del hostel para descansar un rato más. En el bar estaban todos los australianos, americanos que nos dieron la bienvenida con un par de cervezas “Tiger”.

Más tarde, ya aposentados en nuestras mudas nocturnas, cogimos un tuk tuk para ir al mercado de la noche y, allí, más de lo mismo: camisetas, collares,p1010156 comida…Acabamos en una especie de “Food Court” delante de un escenario donde unos tailandeses cantaban a ritmo de pop. Y, con un Pad Thai y un poco de pollo a la plancha, acabamos el día exhaustos, pero encantados de haber visto tantas maravillas.

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“Una de larvas, por favor”

enero 25, 2009

Los estragos del jetlag y los problemas gástricos han marcado la mañana debang hoy. Además hoy Aaron y yo hemos decidido hacer rutas alternativas y, más tarde, ponerlas en común. Cuando Aaron se ha ido yo aún estaba en el cuarto de baño preguntándome: “por qué yo?”. Una buena Coca Cola y un arroz sin picante han aliviado la situación escabrosa por la cual mis tripas estaban pasando.
p1010235 Me he ido por el centro de la ciudad, he pasado por algunos de los cientos de mercados y, más tarde, he regresado al hostal. Estaremos a unos 35 grados pero el calor no es sofocante porque casi no hay humedad. La gente sonríe por todas partes y son muy serviciales. Además, los templos budistas y el ambiente, en general, son muy tranquilos y acogedores. El olor de incienso se mezcla con las comidas que venden en los pequeños carritos que hay repartidos por toda la ciudad: calamares, pinchos de carne, rollitos de primavera…a precios casi de humor. Más tarde, cuando empieza a anochecer, los seres más desagradables salen al exterior: ratasp1010148 conejeras en manadas alrededor de las basuras, cientos de p1010150cucarachas que salen de todos los sitios. A mala hora me he comprado los flip flops! Lo bueno es que pequeños elefantes también salen y les puedes dar de comer…son una pasada!
Pero, el ambiente caluroso y las aglomeraciones, tanto de gente como de mercados, hacen que llegues al hostal con los colores en las mejillas, los pies negros y un cansancio típico de excursión.
Al llegar de nuevo a la posada, Aaron ya estaba allí y nos hemos sentado enp1010181 la terracita tomando una cerveza…estábamos esperando a alguien. Sí, mi amigo Víctor de Málaga (compañero mío de piso cuando vivía en Nueva York) nos venía a visitar durante unos días. Y ahí estábamos nosotros, con el cansancio en la espalda y el ocaso delante nuestro!
De pronto, el autocar del aeropuerto frenaba a pocos metros y Víctor salía co n las maletas inundadas de ilusión.-Qué pasa!? – decía mientras tomaba asiento…
p1010162 Estuvimos un rato hablando, Víctor subió a dejar los bártulos a la habitación y nos fuimos a cenar por la vieja Bangkok con un tuk tuk. Esta noche era muy especial: Víctor había llegado y, además, en la ciudad había verbenas porque era el fin de año chino.
Nos pusimos hasta el cucu de cangrejos, langostinos y gambas… nunca pudimos abrir las almejas pero le daban un toque muy decorativo al plato.p1010152
Después de una cena copiosa y ociosa dimos una vuelta porp1010174 el barrio hasta que tocaron las 00.00. Al cabo de nada, dragones chinos, gente y colores daban a la noche de la ciudad un ambiente festivo y luminoso.
Por qué no vamos a hacer unas copas? -dije yo, alegando que pocas veces se pueden celebrar dos fines de año en dos meses. Y, resulta, que al lado del hostal había muchos muchos bares: terrazas, luces de neón, mesas de p1010276madera! “La noche bangkonesa”- decíamos ,mientras nos acomodábamos en una mesa.
Lo siguiente fue el precio: 2 euros por bebida…y, aquí empezó todo! Los camareros nos alababan, qué clientes! -debían pensar! Éramos la mejor mesa del bar y hasta nos invitaron a bebidas…p1010275

No tuvimos suficiente con bebernos toda la bodega que, cuando pasó el carrito de los snacks, decidimos hacer un tentempié. Se trataba de ranitas, saltamontes, p1010258cucarachas y larvas…eso sí, fritas. Y le preguntamos al vendedor: oiga, nos pone un poupourri? Y, con la bolsa llena de insectos ( que verla ya daba asco ) nos dirigimos de nuevo a la mesa del bar. -” A qué no tienes…?” -”que no?” ” no hay…” y, al final, sin explicaros lo que sentí ni los síntomas que padecí, nos terminamos la bolsa! Palabra de honor!

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