Archivos de la categoría ‘Cairo’

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Hacia el Golfo Pérsico

enero 23, 2009

bahVaya calvario de tren…pelos grasientos, estómagos hinchados, ojos somnolientos…es toda la descripción que puedo dar sobre las 10 horas de viaje desde Luxor al Cairo. Parecía que llegar a la capital de Egipto era como algo familiar. El mismo caos de gente, la ciudad sin semáforos, la contaminación, eran ya, partep1010055 de nuestra cultura del día a día. Nada más salir del tren estuvimos buscando un taxi que nos conduciría al hostal donde pasamos las noches en el Cairo. Allí, nos habían ofrecido una ducha y un buen té antes de tomar el vuelo hacia Bahrein. Tomamos el taxi y, al llegar al hostal, todo fue al pie de la letra. ¡Qué bien sentaba la ducha a primera hora de la mañana!.

Después de mojar nuestro cansancio en un buen café aguachirri, un señor nos vino a buscar para trasladarnos al aeropuerto internacional del Cairo. Dejamos la ciudad atrás con un poco de morriña pero necesitábamos un cambio inminente para poner nuestras mentes en remojo.

Estuvimos una horita en el aeropuerto, también caótico: multitud de personas en la cola de entrada que no sabía si eran parientes o pasajeros; maletas del tamaño de un edificio; caos en un entorno amarillento y húmedo. Una vez pasados los controles todo parecía más tranquilo y, para hacer gala al órden, nos tomamos una lasaña del tamaño de un ladrillo.

p1010058Nuestro Air Bus A340 ya estaba preparado para despegar. Un avión grande, amplio, con pantallas enormes y los pasajeros formados, básicamente, por grandes personajes y emires. Y, no sé por qué, estas personas vestidas con su traje árabe nos paraban todop10100571 el rato y nos preguntaban de dónde éramos. Realmente me sorprendí sobre ésto porque, como la vestimenta me produce respeto, la forma de ser de ellos era muy cordial e informal. Y nada, tres horitas en un avión muy cómodo hacia Manama, la capital de Bahrein.

p1010064Este país es el más pequeño del Golfo Pérsico, con frontera con Arabia Saudí y Qatar. Al llegar a inmigración, el caballero que sellaba los humildes pasaportes se me quedó mirando muy seriamente y me dijo: “What team?”…y yo…”sorry?”….”WHAT TEAM?” – respondió gritándome, de nuevo. “Barcelona” – le dije. “JA JA JA – I love Messi” – dijo, y estampó el visado. Y, con humor, llegamos al mostrador de Gulfair que se hizo cargo de nuestra estancia en Bahrein: cena, alojamiento y desayuno hasta la mañana siguiente que cogeríamos el vuelo, de la misma compañía,hasta Tailandia.

Salir del aeropuerto y ver un emirato árabe después de estar en Egipto es como comerte un potaje de la abuela con sushi! Otro mundo…

p1010093La ciudad en sí era como Las Vegas pero sin casinos, todo p1010078parecía artificial: las calles, los edificios, la arquitectura…parecía como si todo estuviera preparado para la economía: bancos, world trade centers, compañías aereas muchas centrales petrolíferas…muchas!!Nuestro hotel, al lado de un KFC, era muy correcto, y más pensando que no pagábamos nada. Al lado había una ap1010103utopista que iba directamente a la conservadora Arabia Saudí y, al otro lado de la acera, un cartel de bienvenida con los emires o los príncipes o los políticos: no sé bien bien qué era.p1010108

Dimos una vuelta por la ciudad pero, rápidamente, nos dimos cuenta que era como Zamora…y, como teníamos las horas contadas para dormir, nos fuimos orgullosos a la cama después de haber visto un trozo de país, el cual jamás hubiera pensado que algún día pisaría.

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Nuestra guía es una princesa

enero 22, 2009

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Las horas de ocio y actividad horizontal ya terminaron. Hoy, a las 6 de la mañana, venía una guía privada para nosotros dos que, teóricamente, nos enseñaría el gran patrimonio cultural de Luxor. Al salir de la habitación ,el bufet de desayuno estaba más vacío que nunca: ya no estaba ni Pili, ni las peluqueras…nadie! Después de comernos dos huevos duros mal pelados con un poco de pan del día anterior, alguienp1000954 nos avisaba: – “Aaron, Marc…” – your guide is here. Al salir vimos una chica muy moderna, cara redonda y un velo de flores, era nuestra guía. “My name is Amira” – dijo con un tono vergonzoso y contundente a la vez.

p1000999Cogimos el coche cuando ya había salido el sol y nos dirigimos al Valle de los Reyes (donde están todos los reyes descansando bajo tierra) y entramos en algunas de las tumbas, como la de Tutankhamon. Más tarde vimos el Valle de las Reinas y criaturas y, antes de comer, nosp1010006 fuimos al templo de Hatshesput, donde hubo el atentado en 1997. “If you die, I die” – dijo Amira cuando le pregunté si era peligrosa la zona. Ella seguía contándonos aquéllo relacionado con las piedras y ruinas que veíamos y, nosotros, tras pausas de 10 minutos, íbamos tomando alguna foto que otra.

p1010027La temperatura fue subiendo cada vez más y, al final, nos preguntó si queríamos comer “a la carta” o “bufet” pero, nosotros, ya acostumbrados a llenarnos los platos de alegría, por supuesto escogimos la opción B: bufet.

Cogimos el coche, de nuevo, y estacionamos en un restaurante donde no parecía que hubieran muchos guiris. Salimos del coche, Amira se sentó en la pita-breadterraza y nosotros fuimos a llenarnos los platos. Cuando llegamos a la mesa, Amira tenía seis trozos de pan y agua. “-Aaron, pobre…¿por qué no la invitamos a comer?” – le pregunté. Pobre Amira, me sabía mal que nosotros estuviéramos comiendo humus, ensaladas de pepino y “volovans” de cordero mientras ella, tenía que conformarse con panes de pita bañados en agua. Aún no había terminado la frase cuando tres camareros llegaron con platos varios: pollo, cordero, ternera, arroz, patatas y salsas. El pan que trajeron para Amira era para bañarlos en salsas y, el resto de comida, también!! Al final nuestros platos quedaron en nada…

Mientras comíamos nos iba preguntando cosas sobre los países de donde veníamos. Y, nosotros, sin tabúes ni prejuicios, le contábamos que la gente no se casa ya, que el 70% de las parejas se separan y varios hechos que hacían que la mujer se quedara de piedra. “but…this is not possible…” – decía con la boca abierta. Ella también dejó ir algunas cosas que tela: tenía un padre pero él estaba con tres mujeres a la vez y, claro, no quería vivir con sus “madres” porque se peleaban entre ellas y tal. Después, miró al plato y dijo: “mi padre es Ramses el Grande”. Y yo, mientras pisaba a Aarón por debajo de la mesa, pensaba en todas las momias que había visto, ancestros de la muchacha, por supuesto.- “Amira, you are a princess!”, y ella contestó:p1010038 “-A very ugly princess”. Qué fuerte!! Este tema nos llevó a otro y a otro y, al final, todos los templos, cabezas cortadas y piedras pulidas que teníamos que ver se reducieron a la mitad. Fuimos a ver los últimos templos que nos quedaban por visitar y, más tarde cuando anochecía, nos acompañó al barco para coger las maletas y dirigirnos a la estación de tren rumbo al Cairo.

p1010050Salimos del barco abucheados y maldecidos porque no dejamos ninguna propina y nos fuimos a la estación para tomar el tren nocturno. Los horarios, por eso, siempre fuera de órbita: dos horas de retraso….

Al final, después de jugar al solitario, saltar la comba, comer Pringle’s yp1010054 hacer llamadas, nuestro tren llegó. Estábamos tan cansados que el viaje pasó rápido: solo diez horas.

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Las presas de Aswan

enero 18, 2009

caiasiHoy es, sin lugar a dudas,es un día muy variopinto. El hecho más importante es que esta noche tenemos el tren desde el Cairo hasta Aswan, donde nos recogerán y tomaremos el barco que nos dará un “tourmalé” por el Nilo.

Por la mañana, los viejos sentimientos de Rusia han vuelto. Miquel, que se había cogido un vuelo para venir a vernos unos días más, se volvía a ir después de dos intensos días por la ciudad. Y, sí, el taxi del aeropuerto ya estaba abajo y Miquel, con un poco de tristeza, se despedía de nosotros…”Hasta pronto Miku”.

Nosotros, muertos de hambre, fuimos a pagar la gran ruta que nos ocuparía casi una semana por el sur del país y, más tarde, miramos por la ventana: “Wow…¿has visto esa mezquita en lo alto de ese monte?” – , decía Aaron. “¿por qué no vamos andando?” – le dije. Y la mezquita, que parecía que estuviera a dos pasos, estaba muyyy lejos ,pero eso lo descubrimos más tarde. Empezamos a perdernos por el viejo Cairo y, por primera vez en la ciudad, nos entró un poco de miedo ya que los barrios donde fuimos a parar eran demasiado “extremos” para nosotros.

p10008291“-¿Aaron, qué te parece si cogemos un taxi?” – Y él contestó: – “Es justamente lo que había pensado”. Y sabéis dondep1000834 acabamos?! Tomándonos un café con leche en el Hilton. No tuvimos suficiente con el atraco a mano de armada de ayer que, todavía, nos quedaban fuerzas para otro.

Lo mejor que podía pasar era llegar de nuevo al hostal, estar tranquilamente en nuestro comedor y descansar ya que, en una hora, salía nuestro tren desde la estación de Ramsés II hasta Aswan.

p1000838Llegamos a la estación que, desde fuera, parecía el mercado de la carne.Y una vez dentro, suerte que un hombre nos ayudó a encontrar las vías porque todo estaba escrito en árabe. Sobre el tren…pues no sé por dónde empezar. Si el tren de Moscú a San Petersburgo era “cutre”, el tren en el que estoy ahora no tiene ningún calificativo superior. Estamos en un compartimento de seis personas,p1000843 bastante ancho. Los asientos, que son de esparto, están muy sucios, hay moqueta en el suelo y, de vez en cuando, va pasando alguna cucarachilla buscando su tentempié. Delante de mí hay tres personas: una señora inglesa de unos 50 años muy divertida con la sonrisa en la cara en todo momento; una chica rubia, también inglesa y muy simpática y, a su lado, el novio de ésta que es de Colombia y con el que hemos estado p1000871hablando un buen rato. A mi lado izquierdo está Aaron y, a mi lado derecho….hay un monstruo. Sí, sí, hay una chica con aspecto hindú que vive en Oslo. Desde que hemos llegado no ha parado de quejarse y poner malas caras a todo el personal. No nos cedía el asiento, rompía las botellas de agua y, ahora, estamos teniendo problemas con los revisores del tren porque no quiere pagar la cena. ¡Es una lianta!…”El ángel que nos envió Dios”, -dice mi amigo el Colombiano. Creo que la han echado ya del tren por morosa…en fin!! Más dep1000855 12 horas en este tren de Dios, he dormido como 1 hora. Ya se ha hecho de día y faltará poco para llegar a Aswan para embarcar en el crucero. Vamos paralelos al río Nilo y sólo se ven palmeras y algunos poblados. Más allá del río sólo se intuye desierto y más desierto…

p1000876De pronto, el revisor ha venido: – “Aswan, Aswan, Aswan”. Ya hemos llegado y, ahora vamos a embarcar en el crucero.

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La ciudad olvidada y el villano Hilton

enero 17, 2009

Estar en una ciudad como el Cairo sin ningún tipo de paquete preparado tecai1 hace sentir un poco “tirado”. Los recepcionistas del hostal son muy amables y, hoy, ya que íbamos los 3 nos han recomendado una seria de rutas por la ciudad. Me ha hecho mucha ilusión ver el metro del Cairo y ver cómo la gente se mueve. Creo que los supermercados y el metro son los puntos vitales para ver un poco cómo funcionan las cosas.

Creía que el metro, como la ciudad, también tenía que ser caótico, pero no. cairo_metrop1000778Los trenes son antiguos pero van pasando de vez en cuando sin ningún problema. Ahora, eso sí, eso del “dejen salir después de entrar” no existe ya que cuando suena el pito de arranque, las puertas se cierran sin esperar a nadie que salga ni que entre. Con un billete que ni costaba 30 céntimos nos hemos desplazado desde Sadat (el centro) hacia una zona donde había iglesias cristianas y un mercadillo (Mar Girgis).

elcaire_r-56En efecto, la iglesia de Sant Jordi es la que nos hemos encontrado. Una iglesia griega bastante modesta con varios detalles cristianos y, fuera de ésta, un cementerio titánico con nichos y nichos..familias enteras estaban ahí dentro. No sé cómo lo hacemos pero siempre acabamos en cementerios.

elcaire_r-64 Para pasar el mal rato nos hemos tomado un pollo asado muy pequeño que, por momentos, creía que eran pajaritos. La brisa de la terraza nos iba despertando poco a poco y, mientras, un gato con los ojos de dos colores, iba buscando entre las sillas a ver si caía algo.

elcaire_r-108Hemos seguido caminando hasta empezar a entrar en la zona de la ciudad donde las guías no dicen nada: ovejas comiendo basura, burros, destrucción y tiendas de todo tipo…

Creo que el shock que produce la ciudad es dificil de digerir desde unelcaire_r-90 principio. Por la calle nadie nos mira mal, al contrario. Si pasamos por p1000798delante de niños, sobretodo, se paran y dicen: “Hello, hello”. Con los adultos tampoco hay problemas y también saludan, más si tienen algo que ofrecerte. Supongo que lo que impacta más no es la gente en sí, sinó la situación general en la forma de vida de sus habitantes y las ruinas permanentes que se ven en la ciudad, así como la suciedad que impera en todos los rincones.

elcaire_r-104Hemos llegado a un mercado con mayúsculas: velos, vestidos, collares, comida, tés, objetos de decoración, cassettes de la Pantoja…Había de todo!!! Nos hemos sentado un ratito en el café más antiguo de la ciudad, fundado por un maleante, y hemos empezado a observar la situación en general: gente vendiendo cosas, camareros escupiendo en el suelo, shishas humeando. Me he sentido a gusto en este café y bastante relajado, cosa que no encontraba hacía días.

elcaire_r-43Hemos seguido andando unas horas más y ya estaba oscureciendo. Sin embargo, parecía primera hora de la mañana y todo el mundo estaba mirando sus tiendas preferidas, mujeres comprando carne y vegetales, hombres arreglando coches. Parece mentira que siendo iguales, las cosas se hagan tan diferente. Muy interesante!

Después de coger un taxi para ir a cenar algo más “nuestro” hemos tenido una gran disputa. El hombre, con una cara que decía mucho de su carácter, nos había ofrecido un precio: 5 libras egipcias (0.70€) por el viaje pero, al llegar al destino, el precio se multipicó por 16. Nos cobraba 80 libras…más de 10 euros y, Aaron, con una cara maldecida por la rabia, no cedió hasta que llegaron oficiales de no sé dónde. Y, nada…al final lo dejamos por 20, no por agarrados, sinó porque teníamos mucho hambre y el restaurante estaba a dos pasos. “Qué bien sienta un entrecot” – decía Miquel mientras cerraba los ojos. Realmente nos sentó muy bien y, después de este día de tantos contrastes, decidimos ir a tomarnos unas copas pero…¿dónde?

elcaire_r-112El Hilton era la única opción viable pues no se bebe alcohol en ningún otro rincón de la ciudad, sólo grandes hoteles. Y, como si fuéramos de la alta clase egipcia, entramos al gran hotel rodeados de cascadas y grandes columnas de mármol. Era como entrar en el Titanic pero sin agua. “¡Qué bien…hay una taverna irlandesa que se llama Sherlock Homes, vamos a tomar algo ahí!” – y, pidiendo y pidiendo se nos empezó a hacer más tarde. -”Vamos a pedir la cuenta, anda…” Y, sí,salimos del Hilton con el rabo entre las patas…100 euros por dos copas cada uno. ¡Qué se le va a hacer! – mañana agua y arroz.

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