Archivos de la categoría ‘Kuala Lumpur’

h1

Con ganas y Singapur

febrero 10, 2009

La mañana ha estado como la noche en Kuala Lumpur: tranquila.klsin

A pesar de las inclemencias del calor, hemos podido llegar a la zona donde se encontraban los autocares, cerca del “Central Market”. Hemos podido degustar un buen “Iced Café Latte” con bastante hielo y cafeína y, al cabo de un momento, nuestro autocar aparecía detrás de unos arbustos. dscf1426“Qué lujazo” – decíamos a la vez. Un autocar ancho con asientos reclinables hasta la horizontalidad, tanto espacio entre los asientos que, incluso se podrían colocar dos terneros entre tus piernas y el asiento de delante. Y dejábamos Kuala Lumpur, sus torres Petronas, su forma de vida y su poderío.

Carretera y manta, teníamos unas cinco horas de autocar que se hicieronp1020208 bastante amenas. Íbamos parando de vez en cuando y, en estas pausas, compramos marranadas: quicos, apetinas, empanadillas de patata que, por cierto,provocaron una frustración a Víctor….

p10202111Entre silbatos y trompetones ya dejábamos Malasia y, con el autocar, pasamos por la aduana para que el gobierno malasino nos pusiera el sello de salida. Una vez en territorio cero, delante nuestro había mucho agua y un puente que cruzaba: estábamos llegando a Singapur. La ciudad-país-provincia es sólo una isla de 692 km2 conectada con metro y algunas islas artificiales que cada vez se van acercando más a Indonesia. Llegamos a Singapur y nos dejaron enp1020226 una especie de terminal de aeropuerto donde había un cartel donde dejaban las cosas claras: “If you have drugs, you will be executed”. Pasamos unos controles para entrar al país y, una vez dentro, el autocar nos venía a buscar de nuevo para conducirnos al centro. Ante nosotros, cientos de rascacielos acabados y sin acabar, se abrían paso. A parte de muchos edificios, Singapur es el país con mayor densidad del mundo, su lengua oficial es el inglés pero, en todos los sitios, el hindú, el chino y el malayo están presentes ya que todo el mundo proviene de algún otro país.

p1020234Salimos del autocar con ansias de visita y, subiendo por “Arabic Street” llegamos a nuestro hostal donde, un señor muy sonriente, nos llevó a las habitaciones. ¡Ay, Dios! Nunca había estado en un sitio tan raro: era como un piso con muchos departamentos tipo rayos UVA y, en cada una de estos agujerillos, pues había una cama y un armario. El techo estaba abierto y podíamos hablar desde la habitación y, todo era como plastificado y claustrofóbico. La tarde estaba muy húmeda, ya con el sol muy bajo y la primera impresión de Singapur fue bastante confusa. A medida que íbamos andando, pues la ciudad iba cogiendo su encanto. Se trata de una ciudad con diferentesp1020232 barrios étnicos: el barrio chino, el barrio indio, el barrio tal y cual. El centro está lleno de rascacielos que están bañados por un río y, al final de este río, está la Marina y muchísimos teatros. Los paquetes de tabaco ya subieron a los 6 euros, no se podía fumar en ningún sitio y, las consecuencias por tirar la colilla al suelo, podrían ser fatales. Todo está plagado de tiendas de informática a precios baratos, muchos restaurantes y una exageración de centros comerciales con miles de tiendas en el interior. No cabe el aburrimiento en esta ciudad, incluso si por fuera, parece una ciudad típica de negocios.

p1020246Llegamos a un pequeño mercado donde servían mucha comida china y comimos unos cuantos noodles con salsas raras. El ambiente alrededor un poco bizarro: chinos con las miradas perdidas y comiendo con la boca abierta, cabezas de pato laqueados colgando de todas las tiendas, olor de comida mezclada con perfume barato y amoníaco. Pero cenamos…

Ya de noche, fuimos bajando la Calle Victoria hacia abajo y llegamos a Chinap1020235 Town que, para mi gusto, se le da un aire a Nueva Orleans, no sé por qué. Estuvimos en una terracita de un bar muy chulo y nos tomamos un par o tres de Long Islands para celebrar la noche singapurina. A ver mañana qué nos ofrecería el día

h1

Vertedero de fe

febrero 9, 2009

Dormir con aires acondicionados a 16 grados con una temperatura exteriorkl de 40 es para matarnos. Toda la noche tosiendo y tosiendo pero esta mañana nos hemos encontrado mejor. El check out de la habitación era a las 11.30 y, a esa hora, aún estábamos acariciando el almohado.

-“Tendríamos que extender una noche más” – decía Víctor, y así lo hemos hecho (al fin un día sin hacer maletas). Me he tomado un baño helado, hemos preguntado qué se podía hacer en KL y, el señor nos ha dicho: “las cuevas Batu”.

Hemos bajado a la calle y, desde ahí, hemos tomado un autobús que nosp1020136 llevaba al “Central Market”. Allí hemos visto, de nuevo, el Año Nuevo Chino y hemos comprado los billetes de autobús para Singapur mañana por la mañana. Otro mercado rebosante de cosas asiáticas: figuritas, comida, dragones amarillos y muchos colores.

p1020140Después de dar vueltas y vueltas con un bochorno casi insoportable nos hemos tomado un café muy frío y hemos encontrado el autobús que nos llevaba a las cuevas. Estas cuevas son un centro de culto hindú y es el lugar de peregrinación de esta religión más grande fuera de la India. Es cierto que en Kuala Lumpur se ve bastante mezcla: asiáticos, hindúes y árabes pero, lo que hemos visto donde hemos ido, casi no nos lo podíamos creer.

Hemos tardado horas con el autobús, el que cobraba los billetes no parabap1020174 de decir: “-Batukeiv, Batukeiv” pero, al final de la carretera, ya se podían ver un par de montañas bien altas. La música se escuchaba de fondo y, conforme nos hemos acercado, más y más gente…Todo eran tenderetes, música muy alta, comida por todos los sitios y, sobretodo, miles de hindúes que estaban celebrando el festival de Febrero (Thaipusam). La calle principal que llevaba a lp1020146as cuevas estaba totalmente abarrotada de gente, olores de los manjares que se preparaban en los tenderetes y, todo eso, enp1020154 un manto de calor y humedad insoportable. A lo lejos se veía la montaña con sus escalinatas para acceder a la cueva y, a la derecha, la colosal estatua de Murugan. Pues si teníamos calor, después de subir las escaleras, ya ni os cuento…”Pero qué es esto?” – nos preguntábamos mientras mirábamos el suelo. Porquería por toda la cueva: p1020160miles de zapatos, verduras, botellas de agua, envoltorios…unp1020163 espectáculo desagradable y nauseabundo que, si se suma el intenso calor y la multitud humana…pues podéis haceros una idea de lo que era estar ahí dentro. La cueva bonita, eso sí, con grandes estatuas y altares para los fieles pero creo que la suciedad le ha quitado todo el encanto.

Hemos bajado las escaleras para huir de ese vertedero natural y, más tarde, queríamos comer en la zona pero hemos cambiado de idea.

p1020189-“Me apetece mucho ir al Acuario de Kuala Lumpur” – balbuceaba Aaron. –“Pues vamos” – contestamos. Estaba bien pasar de calor a fresco porque, seguro que en el Acuario habría aire acondicionado. Hemos tomado un taxi de las cuevas al Central Market y, desde ahí, nos hemos desplazado con el Monop1020190 Raíl que atraviesa la ciudad. Y es muy guay porque es un transporte diferente pero, no sé, es una de las pocas cosas que le da a Kuala Lumpur algo personal.

De repente, cuando nadie lo esperaba, una tromba de agua tropical nos dejaba boquiabiertos: toda la ciudad bajo una nebulosa gris que cubría los rascacielos y nos hemos dado cuenta de que hoy era el primer día, desde que empezamos el viaje, que veíamos llover. Me ha alegrado, no sé.

p1020198Cruzando charcos y oliendo a tierra mojada hemos llegado a un edificio bastante moderno donde se ubicaba el Acuario. Hemos entrado mojados soportando la cortina de aire acondicionado que había dentro y el lugar ha sido muy chulo: tiburones, rayas, mantas, tortugas y cientos de animales en un ambiente muy moderno.

Al salir, nos hemos comprado unos buenos helados para aliviar el calor y, chinu chano, hemos vuelto, otra vez, al hostal para pasar la última noche.

Y, hablando de noches, que sean buenas.

h1

Uala! Lumpur

febrero 8, 2009

kuahHacer la maleta ya se ha convertido en algon705261718_2103567_741 súper habitual. Ya sé en cada rincón lo que tiene que ir, en cada bolsa lo que tiene que haber y nunca hay nada sucio porque cuando tomo mis duchas pues ,aprovecho, y lavo la ropa con “Sanex”. Aaron me contó el secreto para la ropa y el espacio: enrollarla como canelones y así no se arruga.

Cuando me he levantado he tenido la sensación que no había descansado nada pero, sin embargo, me he despejado bastante rápido porque hoy íbamos a ver un país nuevo: Malasia.

Hemos dejado el pequeño palacio de Aongang y, delante del McDonald’s del pueblo donde cenamos ayer, una furgoneta blanca nos esperaba para un traslado inminente al aeropuerto internacional de Krabi.

No me ha gustado nada este aeropuerto: sólo una cafetería con cafés aguachirris, bocadillos de pan de molde que parecían “Tigretones” y dos horas tirados de la mano de Dios esperando nuestro vuelo de Air Asia p1020038dirección Kuala Lumpur. No hablabamos demasiado: Aaron editaba fotos, Víctor escuchaba su iPod y yo intentaba conseguir wifi gratis sin demasiado éxito. De pronto, una voz asiática nos recordaba que nuestro vuelo ya estaba preparado para el embarque.

El avión iba vacío y la compañía no era de las mejores que habíamos tomado. Air Asia se llama pero, por lo que he podido comprobar en el vuelo, sólo cogen pilotos en prácticas: tembleques, despegues de lado, turbulencias sin avisar…pero, debe ser algo normal, porque el avión iba dando zumbidos y la tripulación pasaba de todo y casi ponían mala cara cuando intentabas apagar el móvil.

p1020043Me he dormido…no podía más. Llevo tantos días haciendo tantas cosas que me duermo en todos los sitios sin ningún problema: barcos, aviones, furgonetas…me da igual. El vuelo era de un par de horas pero sólo me he dado cuenta de la últimap1020049 media, cuando ya habíamos dejado Tailandia y el paisaje de Malasia estaba presente a través de las ventanillas. Y no os imaginais cuántas palmeras se veían: cientos y cientos de campos de palmeras invadían todo el territorio y nosotros, como locos, venga hacer fotos en pleno aterrizaje.

Hemos llegado al aeropuerto internacional de Kuala Lumpur en un ambiente bastante caótico y, de nuevo, ya han aparecido los velos. Hasta hace dos días no sabía que Malasia era un país islámico..qué fuerte! Y lo más fuerte es que no estoy acostumbrado a ver asiáticas con velo pero mira..cada día se aprende una cosa nueva.

No sé cómo hemos encontrado un autobús que nos llevaba al centro de la ciudad pero la sopresa ha sido cuando Víctor ha preguntado: “¿Cuánto tarda más o menos?” – “una hora y media, Señor” – contestaba un jóven asiático con una sonrisa gigantesca. Pues sí, una hora y media en el autobús, en el cualp1020062 también me he dormido pero, esta vez, me ha sobresaltado Víctor: “Mira, Marc…las Torres Petronas!!!!”. Y allí estaban altivas, rodeada de rascacielos, las famosas torres. Y lo de Petronas es por la compañía de gas y gasolina de Malasia que se llama así y fueron los que construyeron las torres (tipo Torre Agbar).

p1020073Hemos llegado al centro de Kuala Lumpur y no sabía ni dónde estaba. No había demasiada gente, un monorail iba pasando por lo alto de la ciudad y se veían varios rascacielos. Hemos llegado a nuestro hostal donde hemos aparcado las maletas y, seguidamente, hemos ido a comer y hemos comido TANTO que luego no podíamos ni movernos. Pero, ¡¿cómo íbamos a estar toda la tarde en el Friday’s si teníamos uno de los rascacielos más grandes del mundo a la vuelta de la esquina?!

p1020097Hemos salido y, a pocos pasos, hemos admirado las Torresp1020106 Petronas que, una vez debajo, sientes realmente que son altas como San Pablos. Hemos hecho fotos estirados, arriba, abajo…Y, al final, hemos entrado dentro para ver qué se cocía. Hemos pasado un Hall bastante grande y, más tarde, se abría ante nosotros un centro comercial gigantesco: tiendas y tiendas de lujo, arquitectura mastodóntica y un aire acondicionado que te dejaba la espiga sin grano.

Hemos salido sorprendidos de ahí y, ya con la noche por delante, hemosp1020118 visto las torres iluminadas. ¡Me gustan tanto los rascacielos! Luego hemos observado el centro de la ciudad y, no sé..me parece bastante dificil describirla. Me recuerda bastante a ciudades americanas como Pittsburgh que tienen mucha chicha pero, a la hora de la verdad, les falta un poco de “limoná” ya que todo está basado en oficinas y negocio. Supongo que tenemos que indagar un poco más pero, para eso, ya tenemos mañana…A descansar!

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.