Ante todo: las fotos ya están arregladas, ya no se ven tamaño jumbo, era una
inocentada
Son dos horas de adelanto pero parece como si haya un ligero jet-lag en el ambiente! Como si las mañanas fueran madrugadas y las tardes mediodías, pero aún así es guay! Hoy ha sido un día tipo descanso dominical ya que en los últimos días habíamos dormido como 5 horas de media! Como atardece sobre las 4
de la tarde, pues hemos visto poco sol hoy. Nada más levantarnos hemos ido a buscar algo para comer en un pequeño colmado cerca del apartamento. Como todos los fiambres parecían hechos de búfala, nos hemos conformado con frankfurts que hemos cocido en el microondas, un poco de ketchup y mayonesa (típico brunch dominguero).
Hemos salido y hoy era un día muy importante: cogeríamos el metro por primera vez!! Súper bien, un servicio excelente,
tarifas de menos de un euro…ahora, eso sí…si no entiendes cirílico es un tanto complicado moverte! Pero estamos preparados. Entre metro arriba y metro abajo hemos ido bajando en diferentes estaciones porque, a veces, las guías sólo hablan del Kremlin. Así hemos visto la Universidad que es una pasada y después un mercado típico que tenían como 10 peces del tamaño de un salmón en peceras del tamaño de microondas. Nos hablaban…no sé si era para insultarnos o para animarnos a comprar. Hemos andado por la nieve, pasos a nivel y hemos olido el olor fuerte a gasoil que desprende la ciudad.
Me está gustando mucho Moscú. Por qué? Yo creo que es súper chula, muchas cosas abiertas 24 horas, todo funciona muy bien y no hay turistas! Ni uno…nadie habla inglés y, cada vez que pedimos en un restaurante, es un show! Vienen todos los camareros, la gente mira…Es como si hubiéramos aparecido de Venus. Aún así la gente me parece muy amable.
Todo esto viene a que esta tarde hemos ido a comer unas patatas rusas que vienen en una bandejita y tu le vas echando ingredientes: ensaladilla, salmón, carne de cerda…increible! Se ha movilizado todo el personal. Este local estaba en uno de los mil
es de centros comerciales (muy bien equipados, por cierto)…Pero hay muchísima gente por la calle en todos los sitios, algo que me ha sorprendido gratamente.
Más tarde hemos pasado por la estatua de Marx y por una fiesta popular que no sé qué significaba pero hacía gracia. Todas las paraditas de alrededor vendían gorros super gr
andes, calcetines del tamaño de un jersey de lana…etc…Toda la tarde andando, mirando sobretodo!! Me encanta la ciudad! Luego unos crêpes rellenos de plátanos enteros y a descansar un rato.
Al llegar al apartamento hemos paído y hemos decidido ir a una fiesta que hacían cerca…Cuando hemos llegado no nos atrevíamos a entrar porque había timbres hasta que, por suerte o por desgracia, le hemos preguntado a un grupo de chicas: esta fiesta se celebra aquí?! Dios bendito!!! Nos agarraban, nos cogían y nos han conducido a un bar escondido dentro de no sé qué.No se si era un vecindario, un matadero…ni siquiera el s
itio donde queríamos ir pero, entre la mirada atenta de la gente, de los de seguridad y del entorno en general, imponía!! Qué fuerte dentro…Música 70era rusa tipo eurovisiva y gente bailando. Nadie nadie hablaba inglés! Pero guay, hemos recorrido al lenguaje de signos para pedir cubatas y cervezas. Al salir, Miquel cedió y se llenó la dignidad de hielo! Pero ningún problema, ya estábamos cerca del orfanato que, una noche más, nos abrió las puertas del descanso!!